Misiones, Sunday 12 de August de 2018

Según los últimos reportes de la Organización Mundial del Turismo (OMT), en el mundo se movieron en el último año 1.322 millones de personas para conocer distintos destinos. 

 Se prevé que este 2018 ese número siga en crecimiento, a razón de un 5 por ciento más. Y hay países enteros que apostaron a esta industria sin chimeneas para potenciarse o salir de crisis económicas. 
 
En el país existen polos que funcionan como imanes y traccionan los mayores flujos turísticos en la región. Uno de esos polos está en Misiones y son, claramente, las Cataratas del Iguazú que atraen a la provincia cientos de miles de viajeros de todo el planeta cada año. Con eso en vista y con la dificultad para desarrollar otras industrias que requieren fuerte inversión es que los municipios miran al turismo como punto para generar dividendos en la economía local.
 
Hay pueblos que están al borde de desaparecer, donde las manufacturas cerraron y los jóvenes migraron a las ciudades. Y son esos mismos pueblos los que redoblan esfuerzos para que el fin no les llegue.
 
En Cerro Corá comenzó a desarrollarse hace un año un proyecto de senderismo que se enmarca en el programa ‘De qué va a vivir mi pueblo’ de la Fundación Ademi (Agencia para el Desarrollo Económico de Misiones). Nació como una prueba piloto y hoy es una realidad que convoca a visitantes de toda la provincia que llegan a la localidad de apenas cinco mil habitantes.
 
“Desde el año pasado, con esta experiencia piloto que hicimos en Cerro Corá, nos dimos cuenta que en realidad cuando uno hace una convocatoria en la que hay que hacer un acuerdo comunitario, hay que trabajar más tiempo pero los resultados son mucho mejores. Y no estás atendiendo a una, dos o cinco personas sino que atendés a la comunidad entera porque cuando empieza a llegar al pueblo gasta en la estación de servicio, en la chipa, en las artesanías y de esa forma todo se va revitalizando”, dice Suzel Vaider, presidenta de Ademi, sobre esta primera experiencia.
 
“Trabajamos con profesionales de la zona porque entendemos que la gente del lugar es la que tiene que liderar los procesos, no sirve de nada en el marco del desarrollo local, que vayas y lleves una propuesta que venga de afuera. Aunque ya sepas lo que el pueblo tiene que hacer, pero si no surge de ellos es como que lo sienten extraño porque lo trae alguien de afuera. Les dijimos ‘señores profesionales, tenemos un concurso, ustedes traigan las ideas sobre qué quieren desarrollar y nosotros desde la agencia los acompañamos con la prefactibilidad de la idea. Les pagamos hasta 30.000 pesos, los asesoramos técnicamente para que ustedes puedan llevar a cabo en el territorio ese proyecto. Pero les ponemos como condiciones que reúnan otros actores locales privados, que tenga la anuencia de la Municipalidad o el Concejo y que esté liderado por un profesional’”, detalla sobre cómo comenzó el trabajo. Hoy es una realidad y ya hay otros cuatro municipios con ideas similares para trabajar y potenciar el desarrollo turístico local. Santa Ana, El Soberbio, San José y Aristóbulo del Valle son los siguientes.
 
“De estos lugares se presentaron actores privados importantes, lo único que les está faltando es reconocerse, mirarse, están todos distanciados y se ven como competencia entre ellos. Por eso hicimos las reuniones y la gente misma se dio cuenta de la necesidad de mirar al vecino. De notar que el hotel que está en la entrada del pueblo no es la competencia del que está en el centro, en realidad se potencian si trabajan juntos”, expone.
 
Así, otras localidades ya son ejemplo de cómo la unión vecinal fortalece al pueblo entero. 

Capioví desde hace una década vende el producto ‘Navidad’ y tiene su temporada alta en diciembre y enero, cuando la localidad se viste como la casa de Papá Noel con decoración realizada con más de 100 mil botellas recicladas. Tal fue el desarrollo que tuvo Capioví en estos años que la prensa nacional e internacional visitó la localidad para reflejar cómo los lugareños se pusieron el proyecto al hombro. 

En las páginas que siguen se desglosan historias de varias localidades donde lo antedicho comienza a ser una realidad. En Tres Capones y Apóstoles se vuelcan a su pasado inmigratorio para, a partir del turismo religioso, hacer foco en tradiciones ucranianas y rusas y atraer visitantes con la arquitectura de la zona que data de la llegada de los primeros inmigrantes. También en Campo Ramón comenzaron con pruebas piloto de turismo aventura por el monte y arroyos y fue tal el éxito que sumarán nuevos recorridos y atracciones.
 
“Como tercer sector exportador del mundo, el turismo es esencial para la creación de empleo y la prosperidad de las comunidades”, sentencia el secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili.
 
En el planeta el turismo seguirá creciendo tan fuertemente como lo hace la población mundial, sólo resta el compromiso de los diversos actores locales para saber potenciar ese aluvión que vendrá.