Jardín América, Thursday 6 de September de 2018

Prof. Héctor Pais

Desde la antigüedad podemos encontrar descripciones que caracterizan a la personalidad psicopáticaTeofrasto, un estudiante de Aristóteles hizo la siguiente descripción de un psicópata

“El hombre sin escrúpulos pedirá prestado más dinero a una persona a la que nunca le haya devuelto nada…Cuando vaya a hacer compra, le recordará al carnicero que éste le ha quedado algo a deber y le pedirá a cambio algo de carne y, si puede, huesos para el caldo. Si la estratagema tiene éxito, mucho mejor; si no, comprará un trozo de tripa y se irá riendo”

Los psicópatas manifiestan una serie de conductas que serán el resultado de factores tanto biológicos como de personalidad, unidos a una serie de antecedentes familiares y otros factores ambientales. El psicópata razona muy bien, entiende perfectamente lo que sucede a su alrededor, pero es en el plano de los afectos en donde tiene déficit que le lleva a relacionarse de forma caótica con las demás personas. Es un ser inmoral en todo el sentido de la palabra. Sus armas secretas son siempre la manipulación y el control sobre los demás. Abiertamente irresponsable, le encantan los desafíos y riesgos. Es un individuo narcisista, solo existe él y nadie más que el. No tiene remordimiento, compasión ni consideración. No es un loco, como muchos suponen, sino simplemente una forma de “ser en el mundo” como menciona el DrHugo Marietán, reconocido especialista en el tema. La mayoría de los psicópatas están perfectamente integrados en la sociedad y  sólo un pequeño subgrupo del patrón psicopático llega hasta la cárcel. Es más, muchos de ellos se ven elogiados en nuestra sociedad competitiva y encuentran una cómoda cabida en el mundo de los negocios, en la política o en el ejército. El psicópata es alguien que desea cumplir sus caprichos cueste lo que cueste, sin que le importen la vida de las personas que se ven afectadas por sus actos. Es alguien que hace sufrir a la sociedad.