Jardín América, Wednesday 26 de September de 2018

Por Hector Pais

El suicidio es uno de los flagelos de la actualidad, totalmente incomprensible, violando toda lógica y el instinto de supervivencia del ser humano, su etimología proviene del griego (SUI = uno mismo y CIDIUM = cederse, matar) acto autodestructivo del individuo, existen diversos factores de los que deviene esta conducta.

Factores sociales

El estilo de vida moderna, donde todo es relativo, donde impera el consumismo, el hedonismo, la falta de valores, principios, también hay falta de religiosidad significativa (no solo rituales sin sentido, sino una devoción por la deidad, piedad, una comunicación con la deidad, no con rezos memorísticos, sin significado, sino una conversación con la deidad, la oración, esta clase de religión se traslada necesariamente al trato con el prójimo), el Dr. Ronald Maris editor de un periódico de investigación sobre el suicido habló en una entrevista acerca de los valores religiosos y el suicidio. Él dijo que la falta de valores religiosos entre los jóvenes los hace menos resistentes para enfrentar las dificultades de la vida. “Las actividades religiosas,” comenta el Dr. Maris, “claramente ayudan a prevenir el suicidio”. Este es uno de los factores protectores de la resiliencia. La falta de la familia bien constituida, donde incluso la sexualidad ha perdido el amor, para ser algo deshumanizado, casual, la llamada cultura “ligth”, promueve conductas destructivas y autodestructivas

Factores biológicos

Se ha asociado una reducción de ácido hidroxindolacético en el líquido cefalorraquídeo y niveles elevados de hidroxicorticosteroides en la orina, con un mayor riesgo de suicidio

Factores psicológicos

- La impulsividad puede ser una conducta riesgosa, que puede llevar a la persona a tomar una decisión catastrófica para terminar con su sufrimiento

-Tener expectativas irreales de la vida o con respecto a si mismas, pueden decepcionarse fácilmente y no superar la frustración, aumentando así el riesgo

- Dependencia, las personas que dependen de los demás para mantener la autoestima, se requiere atención constante, sienten falta de afecto, a pesar de estar incluso contenidas, si esto además se combina con depresión y/o consumos de psicotrópicos, aumenta el riesgo a una conducta autodestructiva

La historia familiar

 se han realizado estudios acerca de la determinación, en parte, de la genética en estas conductas de trastornos afectivos que llevan al suicidio, los pacientes con historia familiar de suicidio, alcoholismo o bipolaridad tienen un mayor riesgo a reproducir esta conducta, que los que no tienen esa historia familiar

Factores patológicos

  • Depresión
  • Bipolaridad
  • Enfermedades psicóticas (esquizofrenia, demencia senil, psicosis por alcoholismo)
  • Trastornos obsesivos compulsivos, con típico pensamiento rumiante
  • Borderline (trastorno limítrofe de personalidad) neuróticos que ante estresores importantes, vivencian estados psicóticos

Creencias erróneas acerca del suicidio

-Las personas que amenazan con suicidarse, no lo van a hacer… el desea hacerlo no avisa, (todas las personas avisan, solo que suele pasar inadvertida la advertencia)

-La familia es contenedora, dependerá de cada familia, pero suele estar muy alejado de la realidad esto, muchas veces, no solo no contiene, sino que instiga al individuo, haciéndolo sentir una carga

-Los niños y los jóvenes no se suicidan, hay una tasa más elevada de suicidio en esta franja etaria

-Los pobres tienen un mayor riesgo de suicidio, esta conducta ocurre entre personas de todo tipo, edad, posición socioeconómica, etnia, lugar de residencia, etc.

-Los suicidas realmente quieren morirse, lo que realmente quieren es superar el sufrimiento, la angustia, la soledad, la incomprensión, pero son desbordados por la situación, no saben cómo manejarla. Ellas anhelan ser ayudadas, socorridas, que haya una salida a su problemática, desean sufrir menos, desean salir de esta situación aciaga, adversa.

Indicadores de riesgo

La persona comienza a regalar posesiones personales que tienen mucho significado para él, pedido de disculpas con personas (arreglar la vida), despedidas muy sentidas, pueden mencionar que la familia estaría mejor sin ellos, discute planes o métodos de suicidio, tiene intentos o amenazas de suicidio, perdida reciente por muerte o suicidio, compra poco común de elementos (cuerda, arma, etc.), afirmación de lo echaran de menos cuando no este, preocupación por temas relacionados con la muerte (música, libros, palabras, obras de arte, etc.), uso desconectado de objetos oscuros en obras de arte personales, depresión o inestabilidad en el aniversario de una perdida, comportamiento positivo repentino después de una depresión, expresión de desesperanza, ira, impotencia contra sí mismo y el mundo, inhabilidad para aceptar ayuda en los temas anteriores mencionados. Estos son algunos de los indicadores de riesgos, como se había mencionado antes, todas las personas avisan, de diversas formas, que van a tomar esa drástica determinación, solo hay que estar atento, pues tenemos mucho por hacer para evitar dicha conducta, además de consultar y llevar el caso con un profesional

¿Cómo ayudar?

  • Nuestro primer trabajo es muy simple; reducir el dolor
  • No dejar nunca sola a la persona, mostrar empatía, simpatía
  • Demostrar interés significativo en su persona y su problema, hablar en tono calmado, comprensible
  • Alejar de la persona todo elemento con el cual intentaría hacerse daño (cuerdas, armas, medicamentos, tóxicos,
  • Mostrar opciones positivas de vida, nuevos objetivos, metas, un sentido de vida
  • Sugerir que tiene apoyo en amigos o familia (si realmente lo hay)
  • No mentir, ni hablar utopías, realismo, pero realismo positivo, esperanza, aliviando la desesperanza de la persona
  • Ayudar a entender la situación por medio de una comunicación amplia y un manejo positivo del problema en cuestión
  • No hacer juicios de moral
  • No mostrarse sorprendido, escandalizado por lo que la persona dice
  • No entrar en argumentaciones con la persona. Nunca va a ganar este tiempo de discusión y puede ser que también pierda a la persona
  • Nunca mencionar que causara dolor a su familia con su muerte
  • Preguntarle mucho acerca de su vida “hacer de policía”, investigar, con muchas preguntas
  • No dar recetas, no existen recetas “mágicas ni “rápidas”